El capitovirus o virus en la cabeza



 Intentaré defender en esta publicación la tesis de que estamos enfermos e infectados con un virus en la cabeza. Para ello partiré del concepto de virus informático y biológico.


Un virus informático es un programa que es capaz de tomar el control de un ordenador usando alguna vulnerabilidad de los sistemas operativos o las aplicaciones. 

¿Por qué alguien los llamó virus? Supongo que por su parecido con los virus biológicos, pues estos toman el control de las células vivas aprovechando alguna puerta de entrada (vulnerabilidad también) y ordenan a la célula fabricar más virus. La célula muere, los virus fabricados por ellas inundan el entorno circundante y colonizan más células repitiéndose el proceso.

El virus informático toma el control del ordenador, puede replicarse enviando más virus a otros ordenadores a través de las redes de datos y hará aquello para lo que su diseñador le hizo. Puede borrar el disco duro o toda la memoria del teléfono o puede encriptar toda la información y pedir un rescate al propietario para permitirle recuperarla (lo llaman ransomware) o mil cosas imaginativas, desde escuchar nuestras conversaciones hasta cargarse la batería del móvil.


¿Qué es una vulnerabilidad para que el virus pueda proliferar? En biología, el virus tiene la “llave de entrada a la célula” o algo que se le parece y “engaña” a la célula para entrar. En informática, el diseñador del virus usa un fallo del sistema operativo o de alguna aplicación para tomar el control del móvil o el ordenador. Por eso es tan peligroso que abramos un fichero de fuente no fiable porque en realidad podemos estar abriendo nuestro móvil o PC al fabricante del virus.


Ahora pasemos a lo que he denominado “capitovirus” o virus en la cabeza y veamos sus semejanzas. El capitovirus toma el control de nuestra cabeza como un virus informático toma el control del móvil. Esa es la razón por la que estamos todo el día mirando el móvil.


El capitovirus aprovecha las vulnerabilidades de nuestra cabeza para entrar, exactamente igual que los virus informáticos usan las vulnerabilidades del sistema operativo. 

¿Qué hacen los fabricantes de aplicaciones y los de sistemas operativos (Android, IOS, Windows, etc) para defenderse de los virus? Averiguan cuál es su vulnerabilidad y la corrigen. Eso les mantiene a salvo hasta que un hacker descubre una nueva vulnerabilidad.


¿Qué deberíamos hacer nosotros para defendernos del capitovirus? Igualmente, conocer nuestras vulnerabilidades. Veamos cuales son (por lo menos algunas):

  1. El cerebro está diseñado para aumentar las posibilidades de supervivencia del cuerpo al que pertenece. Poseer información aumenta esas posibilidades, luego el cerebro es un devorador compulsivo de información. Y esa es su primera gran vulnerabilidad: Al cerebro le gusta la información.

  2. Al cerebro le gustan las historias. Esta segunda vulnerabilidad es casi una consecuencia de la anterior. De cada historia, el cerebro piensa que puede extraer un aprendizaje que le permita tomar una decisión con éxito si una situación similar a la de la historia se presentara.

  3. Al cerebro le gusta jugar. también es consecuencia de la primera vulnerabilidad, pues un juego simula una situación real en la que se toman decisiones sin riesgo para la vida (aparentemente) y se aprende cómo actuar.


Como vemos, esas vulnerabilidades son capacidades del cerebro para aumentar la supervivencia del humano, pero el capitovirus aprovecha esos deseos/gustos del cerebro para colarse cual si de un virus se tratara. 


Ahora cada vez que toméis el móvil, analizad el comportamiento de las aplicaciones desde el punto de vista de las vulnerabilidades que acabo de apuntar y veréis que sus mecanismos y objetivos son transparentes. ¿Cuáles son esos objetivos? que estemos mirando el móvil la mayor cantidad de tiempo posible. ¿Para qué? Para vender publicidad abierta o lo que es más grave: ideas encubiertas.


Veamos como lo hacen. Cada vez que ves algo, ese algo tiene unas etiquetas que tú no ves y en tu historial queda registrado que te gustan cosas con esas etiquetas, por lo que te mostrará más noticias/videos/comentarios con las mismas etiquetas, y entrando en un círculo vicioso podremos ver cientos de noticias, videos o comentarios de nuestro agrado. 

La gravedad de esto es bastante alta: Podemos pensar que una determinada idea que tenemos y que es equivocada, es correcta porque nos encontramos con cientos de personas que opinan como nosotros.


Por otra parte, aprovechando la vulnerabilidad de nuestros cerebros de ansia de información, suscitará nuestra curiosidad sobre lo que fulanito acaba de publicar.

Si hace tiempo que no entras en la aplicación de turno te dirá: “mira lo que te has estado perdiendo”


Los fabricantes de series de televisión aprovechan la segunda vulnerabilidad del cerebro: Al cerebro le gustan las historias, de tal forma que una serie se instala en nuestro cerebro y podemos pasar horas, incluso días, viéndola. Cuando pasamos muchas horas viendo o haciendo algo muy concreto, nuestro cerebro al final no es el mismo que al empezar porque, como ya sabemos, el cerebro es muy plástico, muy maleable. 

No sabemos de qué forma ha cambiado nuestro cerebro, si para mejor o para peor, pero ha cambiado. Si para bien o para mal, dependerá de lo que hayamos estado viendo.


Los fabricantes de juegos aprovechan la tercera vulnerabilidad: Al cerebro le gusta jugar. De ahí que si no ponemos coto a esa vulnerabilidad, podemos convertirnos en adictos y transformar nuestro cerebro de una forma que nosotros no controlamos pero que sí controla el fabricante del juego.


Hemos repasado las vulnerabilidades del cerebro para ver como el capitovirus de las pantallas se instala en nuestra cabeza y nos domina. 

Ya sabemos porqué estamos todo el día mirando una pantalla y como el capitovirus entra. 

Los diseñadores de virus informáticos tienen el objetivo de sacar dinero de las empresas y particulares a través de la toma de control de sus móviles y ordenadores. 

Los diseñadores de capitovirus también tienen el objetivo de sacar dinero de los particulares a través de la toma de control de sus cabezas. 


Sabiendo cómo el capitovirus aprovecha nuestras vulnerabilidades para entrar en nuestras cabezas, que nos cambia nuestra manera de pensar, de sentir y de vivir, que afecta a nuestras relaciones personales y sociales, sabiendo todo eso, es nuestra la decisión de instalar un antivirus o no y apagar las pantallas.


Mi sugerencia: seleccionemos lo que vemos en las pantallas. Si no lo hacemos, serán las pantallas las que nos seleccionarán a nosotros y podremos perder muchas cosas, como individuos y como sociedad, la menor de ellas, el tiempo.

----

Monografías de Siguiente Nivel


Compendio de Autoayuda

Trucos ecológicos

Suplantator el Extraterreste

La solución definitiva

Lecciones víricas

Historias de Villarriba y Villabajo

Cuentos de Navidad

Comentando Libros

Ya llegó el fin del mundo

Palabras olvidadas

----

Estos son los objetivos y estos otros los sueños 

de Siguiente Nivel. Si se parecen a alguno de los tuyos, 

ayuda a su difusión, compartiendo, comentando 

o marcando “me gusta” en las publicaciones.

----

Las ideas aquí expuestas no tienen porque estar en lo cierto. 

Son solo una visión de la realidad. Es poco probable que alguien se encuentre 

en posesión de la verdad, por eso Siguiente Nivel es una invitación a que 

cada uno desarrolle su propia verdad a través del estudio y la reflexión.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuento de Navidad 2.025

Limones contra Melones

¿Dios existe? II - Los mártires de la ciencia